Somos un taller mexicano que borda nombres, recuerdos y cariño en accesorios para perros.
Huella Kin nació de un gesto sencillo: bordar el nombre de nuestro perro en su arnés para que cada paseo se sintiera personal. Hoy, ese mismo cuidado se transmite a cada pieza que sale de nuestro taller.
Creemos en lo hecho a mano, en lo duradero y en lo que cuenta una historia. Nuestros accesorios no son solo objetos: son una extensión del vínculo que tienes con tu mejor amigo.
Cada puntada lleva el cariño de quienes creemos que los perros son familia.
Trabajamos con bordadoras mexicanas, preservando un oficio que se transmite por generaciones.
Algodón, lona y herrajes seleccionados para durar paseo tras paseo.
Una parte de cada compra apoya albergues caninos en México.
En el corazón de la Ciudad de México, un equipo de bordadoras transforma rollos de lona y carretes de hilo en piezas únicas. Cada pedido se trabaja a mano, con tiempo, atención y orgullo.
No producimos en masa. Producimos con propósito.
Bordamos el nombre de Kin en su arnés. Los amigos quisieron uno igual.
Abrimos un pequeño estudio en CDMX con dos máquinas y muchas ideas.
Sumamos correas, camas y collares. Llegamos a hogares en toda la República.
Más de 5,000 nombres bordados y una comunidad que sigue creciendo.
Explora nuestras colecciones y crea un accesorio único para tu mejor amigo.
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